Pautas para triunfar en hostelería

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¿Quién no se ha propuesto alguna vez, ya sea de verdad o en broma, montar un bar? Son muchos los que se han planteado esta pregunta en alguna ocasión y no es para menos. La hostelería es uno de los sectores más importantes en nuestro país pues es una herramienta económica y de ocio de gran potencial.

Nuestro país está plagado de bares y restaurantes, poniendo de relieve el gran poder y magnitud que posee esta industria. Sin embargo, para poder llevar a cabo un negocio de estas características necesitamos una gran fuente de inversión para poder iniciarse en el sector pues necesitaremos hacer frente a múltiples pagos previos con tal de poder darle vida.

Un bar o un restaurante requiere una fuente de ingresos para poder pagar múltiples gastos que originan este tipo de negocios: suministros (luz, agua y gas), proveedores, menaje de hostelería, maquinaria, mobiliario, entre muchos otros.

Los gastos que genera en un inicio un negocio de hostelería son elevados, es cierto. Pero debemos tener en cuenta que con el paso del tiempo lo recuperamos de forma duplicada, triplicada… es cierto que requiere una gran gestión dado el elevado consumo que generan estos establecimientos pero ello significa que el negocio funciona y que genera ingresos.

La hostelería es una industria muy potente que a pesar de la crisis sigue fuerte y resistente ante las adversidades. Su presencia tan notable se debe al consumo, pues la hostelería se erige como un sector necesario y propio de nuestra cultura.

La importancia de los bares para nuestra sociedad es indudable. Nuestra presencia en un negocio de hostelería es frecuente, es algo propio de nuestra rutina, quizás no todos los días pero sí de vez en cuando. Nuestra presencia en un bar se debe a que nos sentimos liberados y relajados y podemos estar con nuestro entorno de forma amena, alegre y libre de tensiones. Acudir a un bar es estar en un espacio en el que nos cohesionamos y nos dejamos llevar por el ambiente.

Los bares son un ingrediente básico que define nuestro estilo de vida, se asocia a nuestro modo de vivir y constituyen un lugar de reunión y de escape de la rutina. Se trata de un lugar en el que nos relacionamos y sociabilizamos.

Los bares poseen una función social y por tanto los propietarios deben tener en cuenta las necesidades, las pretensiones y los gustos de los consumidores con tal de generar el acercamiento y el gusto por su establecimiento y que repitan. Generar la satisfacción de los clientes no es sencillo y mucho menos hacerles fieles. Para ello es importante seguir ciertas recomendaciones: acomodar los espacios de los consumidores, diversificar la oferta y proporcionar un ambiente agradable y natural.

Por tanto, es imprescindible entender que la hostelería es un sector básico en nuestra cultura dado el gran consumo pero no por tener un bar ganaremos clientela. Para que un negocio de hostelería sea aceptado y coseche éxito debemos ponernos siempre en la mente del consumidor.

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